2016

Eating two larger meals a Day (breakfast and lunch) is more effective than six smaller meals in a reduced-energy regimen for patients with type 2 diabetes: a randomised crossover study

DOI 10.1007/s00125-014-3253-5

 

ARTICLE

Eating two larger meals a Day (breakfast and lunch) is more effective than  six smaller meals in a reduced-energy regimen for patients  with type 2 diabetes:  a randomised crossover study

 

Hana Kahleova &  Lenka Belinova &  Hana Malinska &  Olena Oliyarnyk & Jaroslava Trnovska  &   Vojtech Skop &  Ludmila Kazdova &  Monika Dezortova & Milan Hajek &  Andrea Tura &   Martin  Hill &  Terezie Pelikanova

Received: 22 January 2014 / Accepted: 9 April 2014

Diabetologia journal of the  European Association for the Study of Diabetes

 

Introducción:

La frecuencia de las comidas es un aspecto importante de la nutrición, con profundos efectos sobre la salud humana y la vida útil.

Comer con más frecuencia lograría  reducir el hambre, el consumo de energia y el peso corporal. Sin embargo, los efectos de la frecuencia de las comidas  en la salud humana y la longevidad no están claros.

 

Hipótesis del trabajo:

El objetivo del estudio fue comparar el efecto de seis (régimen A6) vs de dos comidas al día, desayuno y almuerzo (régimen B2), en el peso corporal, el contenido de grasa hepática (HFC), resistencia a la insulina y la función de las células beta.

 

Diseño:

 

En un estudio aleatorizado, abierto, cruzado, el estudio de un solo centro (llevado a cabo en Praga, República Checa), que asignó 54 pacientes con diabetes tipo 2 tratados con hipoglucemiantes orales, tanto hombres como mujeres, edad 30-70 años, IMC 27-50 kg / m (2) y HbA1c 6-11,8% (42 a 105 mmol / mol), para seguir dos pautas de una dieta hipo energética, A6 y B2, cada uno durante 12 semanas. Aleatorización y asignación a los grupos del ensayo (n = 27 y n = 27) se llevaron a cabo por un sistema informático central.

 

Intervención:

Se realizó los cálculos individuales de los requerimientos de energía (calorimetría indirecta) para ambos regímenes se basan en la fórmula: (gasto energético en reposo × 1,5) – 2092 kJ (500 calorias).

La dieta en ambos regímenes tenía el mismo contenido de macronutrientes y energía. HFC (contenido de grasa en el hígado) se midió por espectroscopia de resonancia magnética de protón. Sensibilidad a la insulina se midió por pinza isoglycaemic hiperinsulinémica y calculado por los modelos matemáticos como sensibilidad a la insulina a la glucosa oral (OGIS). Función de las células beta se evaluó durante las pruebas de comida estándar por deconvolución C-péptido y se cuantificó con un modelo matemático. Para el análisis estadístico, se utilizó 2 × 2 cruzado ANOVA.

De los 219 individuos estudiados, 54 pacientes con diabetes tipo 2 (con duración de la enfermedad de más de 1 año) tratados por los agentes hipoglucemiantes orales (tanto hombres como mujeres), edad 30-70 años, el IMC 27-50 kg / m 2 y HbA1c 6-11,8% (42-105 mmol / mol), cumplió con todos los criterios de inclusión, dieron su consentimiento informado por escrito y asignación al azar se sometieron. Los criterios de exclusión comprendían abuso de alcohol o drogas, el embarazo o la lactancia, medicamentos inestable o de peso en los últimos 3 meses, un diagnóstico de la diabetes tipo 1 y la presencia de un fármaco cardioestimulante.

 

 

Resultados

El análisis por intención de tratar incluyó a todos los participantes (n = 54). El peso corporal disminuyó en ambos regímenes (p <0,001), más de B2 (-2,3 kg; IC del 95% -2.7, -2.0 kg para A6 vs -3.7 kg; IC del 95% -4.1, -3.4 kg para B2; p < 0,001). HFC disminuyó en respuesta a ambos regímenes (p <0,001), más por B2 (-0,03%; IC del 95% -0.033%, -0,027% para A6 vs -0,04%; IC del 95% -0.041%, -0,035% para B2 ; p = 0,009). El ayuno de glucosa en plasma y los niveles de péptido C disminuyeron en ambos regímenes (p <0,001), más por B2 (p = 0,004 yp = 0,04, respectivamente). Glucagón en plasma en ayunas disminuyó con el régimen de B2 (p <0,001), mientras que aumentó (p = 0,04) para el régimen A6 (p <0,001). OGIS aumentó en ambos regímenes (p <0,01), más por B2 (p = 0,01). No se observaron efectos adversos para cualquiera de los regímenes.

 

 

 

Conclusión

Comer sólo el desayuno y el almuerzo reduce el peso corporal, HFC, glucosa plasmática en ayunas, péptido C y el glucagón, y el aumento de OGIS, más de la misma restricción calórica que se dividieron en seis comidas. Estos resultados sugieren que, para los pacientes diabéticos tipo 2 con una dieta hipo energética, comer desayunos y almuerzos más grandes pueden ser más beneficioso que seis comidas más pequeñas durante el día.

 

——————————————————————————————————————-

 

 

Comentario

 

En el año 2005 el investigador Mattson MP. Presentaba una revisión sobre la necesidad de valorar los efectos de la frecuencia de las comidas en la salud, publicada en la revista Lancet. Sólo hasta hace relativamente poco de la evolución humana hemos comido tres comidas (además de aperitivos) todos los días. Nuestros antepasados consumían ​​alimentos  con mucha menos frecuencia, y  menudo tenían que subsistir  con  una gran comida al día o ir por varios días a la vez sin comida. Por lo tanto, desde una perspectiva evolutiva, los seres humanos fueron adaptados a la alimentación intermitente en lugar de varias comidas. Aunque comer tres o más comidas al día puede promover un rápido crecimiento y la maduración sexual en los niños, puede que no sea el patrón de dieta saludable para los adultos.

El tamaño y la frecuencia de las comidas son aspectos fundamentales de la nutrición que pueden tener profundos efectos en la salud y la longevidad de los animales de laboratorio. En los seres humanos, ingesta de energía excesiva se asocia con aumento de la incidencia de la enfermedad cardiovascular, diabetes, y ciertos cánceres y es una causa importante de discapacidad y muerte en los países industrializados. Por otro lado, la influencia de la frecuencia de las comidas en la salud humana y la longevidad no está clara. Tanto la restricción calórica  (CR) y la reducción de la frecuencia de comidas y/o ayuno intermitente pueden suprimir el desarrollo de diversas enfermedades y pueden aumentar la vida útil en los roedores por mecanismos que implican el daño oxidativo reducido y una mayor resistencia al estrés. Muchos de los efectos beneficiosos de CR y el ayuno parecen estar mediados por el sistema nervioso. Por ejemplo, los resultados de ayuno intermitente en una mayor producción de derivado del cerebro factor neurotrófico (BDNF), que aumenta la resistencia de las neuronas en el cerebro a la disfunción y la degeneración en modelos animales de trastornos neurodegenerativos; Señalización de BDNF también puede mediar los efectos beneficiosos del ayuno intermitente sobre la regulación de la glucosa y la función cardiovascular. Una mejor comprensión de los mecanismos neurobiológicos por el cual tamaño de la comida y la frecuencia afectan a la salud humana puede conducir a nuevos enfoques para la prevención y tratamiento de enfermedades (Mattson MP. La ingesta de energía, la frecuencia de comidas, y salud: una perspectiva neurobiológica Annu Rev Nutr 2005; 25:237-260.)

 

Existen debilidades en el estudio como la duración  (12 semanas), proporcionar todas las comidas durante todo el estudio para la mitad de los participantes con el fin de asegurar el mejor cumplimiento posible, sin embargo, existe la posibilidad de  no asegurar el cumplimiento de las calorias calculadas en ambos grupos.

 

El estudio presenta resultados favorables al consumir dos comidas grandes al día(desayuno y almuerzo) con calorias restringidos, en lo que se refiere al peso,  contenido de grasa en el hígado, glicemia en ayunas, péptido C y el glucagón y aumento de la sensibilidad calculada de insulina, por tal motivo se hace imprescindible nuevas estrategias terapéuticas para  controlar el crecimiento galopante de la obesidad y por ende las enfermedades crónicas.

Lic. Diana Quispe Arbildo

Nutricionista CNP: 1492
Celular: 997905265
dianaqa@yahoo.es
Post grado en Alimentación y Nutrición del niño, escolar y Adolescente certificado por la Universidad de Chile
Cursos de Especialización en Soporte Nutricional y Metabólico.
Magíster en nutrición clínica Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Especialización en Nutrición Clínica (Perú)
Miembro de Soporte Nutricional del Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren EsSalud.
Instructora internacional de FyES, fundamentos y estrategias en soporte nutricional.
Instructora internacional de CINC, curso interdisciplinario en nutrición clínica – FELANPE.
Miembro de la Asociación Peruana de Terapia Nutricional.
Docente invitado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos 2011 – 2013.
Docente de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas UPC,.
Docente de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón UNIFE.

REFERENCIAS:

 

Mattson MP. La necesidad de realizar estudios controlados de los efectos de la frecuencia de las comidas en la salud Lancet 2005; 365:.. 1978-1980. doi:. 10.1016 / S0140-6736 (05) 66667-6 [PubMed] [Cruz Ref]

Mattson MP. La ingesta de energía, la frecuencia de comidas, y salud: una perspectiva neurobiológica Annu Rev Nutr 2005; 25:.. 237-260. doi:. 10.1146 / annurev.nutr.25.050304.092526 [PubMed] [Cruz Ref]

Anson RM, Guo Z, de Cabo R, et al. El ayuno intermitente se disocia efectos beneficiosos de la restricción dietética sobre el metabolismo de la glucosa y resistencia a la lesión neuronal de la ingesta de calorías Proc Natl Acad Sci EE.UU. A. 2003; 100:. 6216-6220. doi:. 10.1073 / pnas.1035720100 [PMC libres artículo] [PubMed] [Cruz Ref]

Sherman H, Genzer Y, Cohen R, et al. Timed high-fat diet resets circadian metabolism and prevents obesity. FASEB J. 2012; 26 :3493–3502. doi: 10.1096/fj.12-208868. [ PubMed ] [ Cross Ref ]

 

 

 

Comentario del Comité de Educación.

El artículo de Kahleova y colaboradores, comentado por la Licenciada Diana Quispe es muy interesante. Interesante y sorprendente, pues desafía muchos de los paradigmas acerca de lo que sería una frecuencia alimentaria adecuada en diabeticos. Dado la rigurosidad metodológica de este estudio, es difícil dudar de sus resultados: en diabéticos comer dos veces al día versus hacerlo seis,  se asocia a menor ingesta (no alcanzó significación), mayor baja de peso, menor perímetro de cintura, menor resistencia a la Insulina y menor glicemia. La Hemoglobina Glicosilada  no alcanzó a modificarse, posiblemente pues el período de observación fue menor al necesario.

Los mecanismos para esta mayor impacto de comer dos veces al día, serían debido a un mayor gasto energético (aunque la diferencia en calorimetrías no alcanzó significación), o mediado por una mayor gasto termogénico al comer dos veces. También se menciona mecanismos neurológicos poco especificados. En todo caso, la metodología usada impide saber si realmente hubo diferencias en gasto energético a través de las 24 horas del día. Para eso se requeriría otras metodologías de medición (calorimetría directa, agua doblemente marcada, calorimetría indirecta continua).

La mayor limitación del estudio es citada por los autores: es un estudio de corta duración, difícil de generalizar en la vida habitual de los individuos, pues difícil sería lograr que todas las poblaciones comieran de ese modo,  sólo dos veces al día. Siendo así, este artículo rompe algunos paradigmas pero dificilmente logrará proyectar sus resultados a la práctica médica.

Nicolás Velasco