2019

Día de la Medicina Latinoamericana

editorial

En el año 1953, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), a propuesta de la Federación Médica Argentina y de su Presidente en ese momento, el Dr. Remo Bergoglio, instituyó el Día de la Medicina Latinoamericana en honor al Dr. Carlos Juan Finlay y Barrés todos los 3 de Diciembre a partir de ese año, en coincidencia con la fecha de su natalicio.

 

El Dr. Finlay, hijo de un médico escocés (que se había destacado en las luchas independentistas latinoamericanas al lado del Libertador Simón Bolívar) y de una cubana del Camagüey, cursó estudios en Francia, Inglaterra y los Estados Unidos, antes de establecer su práctica profesional en la ciudad de La Habana como oftalmólogo.

 

Interesado en los problemas de la salud pública, y preocupado por la extensión de la fiebre amarilla, el Dr. Finlay inició sus investigaciones en los 1870s hasta proponer la teoría del mosquito Aedes aegypti como el vector del mortal virus, abriendo así un capítulo enteramente nuevo en la historia de la Medicina. El camino estaba abierto para la higienización doméstica y ambiental como medio de control de tan terrible epidemia.

Sin embargo, los resultados de sus trabajos (expuestos en una conferencia sanitaria internacional celebrada en 1881 en la ciudad de Washington DC) fueron recibidos no solo con escepticismo, sino con cinismo y burlas. Por muchos años sus detractores le llamaron el “Dr. Mosquito” y lo tildaron de loco y fantasioso.

 

No fue hasta el fin de la guerra hispano-cubano-norteamericana, la evacuación de las tropas españolas (muchos de los soldados coloniales sucumbían ante el rigor combinado del calor, la lluvia, la humedad, el fango y el azote de los mosquitos, elementos todos a los que el genial guerrillero dominicano Máximo Gómez llamaba “mis mejores generales”), y el comienzo de la ocupación norteamericana, y ante los esfuerzos baldíos del Gobierno interventor por controlar la fiebre amarilla entre sus números, que finalmente una comisión del Ejército norteamericano acudió al hogar del Dr. Finlay para pedirle consejos y orientaciones. El Dr. Finlay les cedió generosamente todos sus estudios, y hasta un recipiente con huevos del mosquito para que los hicieran eclosionar en cautiverio, y condujeron experimentos con ellos.

 

La teoría del mosquito como vector transmisor de la fiebre amarilla fue confirmada finalmente (y de forma dramática) por el Dr. Reed Jesse William Lazear, quien se dejó inocular por un mosquito solo para morir en los siguientes días de la enfermedad. Con todas estas evidencias, el Dr. Walter Reed presentó al interventor del Ejército norteamericano, el General Leonardo Wood, un plan para desinfectar al país, que fue completamente exitoso. En pocos años la fiebre amarilla desapareció de la escena cubana. El éxito cubano fue replicado por el Dr. William Crawford Gorgas en Panamá, posibilitando la culminación en tiempo record del Canal de Panamá: empresa en la que había fracasado antes Ferdinando de Lesseps (de la fama del Canal de Suez).

 

Pero el Dr. Finlay tendría que sufrir aún otro agravio más. Varios periodistas y políticos norteamericanos empezaron a endiosar la figura del Dr. Reed al presentarlo como el único responsable de los esfuerzos por erradicar la fiebre amarilla y el mosquito transmisor. Se llegó incluso a hacer campaña para elevar al Dr. Reed al Premio Nobel. Afortunadamente, la verdad prevaleció, y el Dr. Finlay fue exaltado como benefactor de la humanidad por sus descubrimientos y su abnegada labor de tantos años.

 

Otros méritos también le corresponden al Dr. Finlay, entre ellos, ser uno de los 4 fundadores de la Oficina Sanitaria Internacional (precursora de la actual OPS), y también el fundador y primer director de la Junta Superior de Sanidad: antecesor distante del Ministerio de Salud Pública de la República de Cuba, en 1902. La República de Francia le entregó su Legión de Honor, en reconocimiento de sus triunfos, y tal vez en compensación por lo esquivo que le resultó el Nobel de Medicina.

 

Hoy, un busto y una tarja en bronce reciben a los barcos que se adentran en el Canal de Panamá, en recordación de aquel médico cubano que desafió dogmas y burlas en el cumplimiento de su deber sagrado de socorrer al prójimo y preservar la salud de todos.

 

Dr. Sergio Santana Porbén

Director de Comité de Proyectos

FELANPE


2019

Día de la Nutrición Oncológica

editorial

Como es de conocimiento de todos, la FELANPE ha convocado a la realización del Día de la Nutrición en Oncología a los fines de documentar el estado nutricional de los pacientes atendidos en los hospitales de la región por enfermedades oncológicas, y los cuidados nutricionales que reciben de manos de los equipos básicos de trabajo.

El pasado 30 de Octubre del 2019 se inició la tercera fase de este proyecto, después de completarse el diseño y construcción de las herramientas requeridas, y la capacitación de los encuestadores locales en el uso efectivo de las mismas. Esta tercera fase se extenderá hasta el 30 de Noviembre, de forma tal de garantizar la máxima participación de todos los interesados. En este momento es de suma importancia el ingreso de los datos colectados durante las encuestas en la plataforma on line habilitada para ello con toda la exactitud y fidelidad posibles para facilitar el procesamiento de datos. Completadas las etapas anteriormente descritas, se procederá al análisis de los resultados, y la derivación de patrones de comportamiento que serán reconocidos e intervenidos.

Al momento, me place anunciar que han participado 12 países, y que suma 50 el número de hospitales encuestados. Cálculos todavía preliminares apuntarían hacia una base de datos compuesta por más de 2,000 pacientes, lo que nos satisface enormemente. En este punto, he de decir que la Asociación Chilena de Nutrición Clínica, Metabolismo y Obesidad (ACHINUMET) ha solicitado una licencia para conducir en un momento ulterior las actividades del Estudio DNO en atención a la delicada situación en la que se ha visto envuelta la hermana nación. Hacemos todos votos porque los nutricionistas chilenos puedan pronto compartir con nosotros la extraordinaria aventura de la investigación y la generación del conocimiento.

El Estudio DNO debe culminar en una publicación multinacional, multicéntrica y multiautoral que quede acomodada en una revista impacto global, y que también pueda ser reproducida en cascada en las publicaciones propias de las distintas sociedades que componen el espacio FELANPE. Desde ya agradezco a todos los que han participado en este esfuerzo por su tiempo, energía, dedicación y entrega. Propongámonos entonces alcanzar nuevas metas.

 

Dr. Sergio Santana Porbén.

Director de Proyectos y Programas Estratégicos

Dra. Isabel Calvo Higuera

Coordinadora general proyecto DNO

 

 


2019

Congresos de las Sociedades de la FELANPE en el año 2019

editorial


Con la celebración del IX Congreso Cubano de Nutrición Clínica y Metabolismo entre los pasados días 13 – 15 de Noviembre ha culminado el año de reuniones nacionales de las sociedades, asociaciones y colegios representados en la FELANPE. En el año transcurrido se celebraron congresos nacionales en Chile (Abril), Colombia (Mayo), República Dominicana (Mayo), España (Mayo), Perú (Julio), Paraguay (Julio), El Salvador (Septiembre), Panamá (Octubre), Argentina (Octubre), y Brasil (Octubre). En total, 11 sociedades (de las 16 representadas en FELANPE) organizaron sus congresos nacionales a lo largo del 2019.

He estado al tanto de los programas científicos de estos congresos, y de los profesores, expertos y conferencistas que cumplieron compromisos en respuesta a pedidos expresos de los organizadores de estas citas. La celebración de tales congresos ha sido el pretexto oportuno para la conducción de los cursos propietarios de la FELANPE como el CINC , Enfermería y  CNP.

También he sido afortunada de participar en algunos de ellos tanto en cumplimiento de los deberes y responsabilidades que emanan de mi dignidad como Presidente de la FELANPE, como otra de las conferencistas incluidas en el programa científico. He podido aquilatar el potencial humano y  científico de nuestra comunidad de nutricionistas, y me ha sorprendido la riqueza cultural y artística de nuestros países. Asistir a estos eventos ha sido en lo personal una oportunidad única para apreciar la grandeza de nuestro continente. Por ello, agradezco a todos por acogerme tan cálidamente en vuestros países.

Los congresos no concluyen cuando cae el telón final, y se apagan las luces del centro de convenciones. Mucho haría avanzar a nuestra Federación en el plano científico si las comunicaciones vertidas en el transcurso de las sesiones científicas quedaran atrapadas en un suplemento de alguna de nuestras revistas. El conocimiento muta con mucha rapidez, pero la relectura y el repaso de las ponencias expuestas nos ayudaría a trazar cómo nuestro pensamiento (y con ello nuestras acciones) han evolucionado, tratando siempre de alcanzar la excelencia.

Estamos a las puertas de un nuevo año. Pronto estaremos celebrando nuestro XVII Congreso Latinoamericano de Terapia Nutricional, Nutrición Clínica y Metabolismo, y con él, y mediante él, estaremos coronando otro hito en nuestro largo camino como una Federación de sociedades empeñada en llevar a nuestros pacientes y sus familiares el mejor cuidado nutricional posible.

 

Dra. Dolores Rodríguez Veintimilla

Presidente FELANPE 


2019

XVI Congreso FELANPE 2018

editorial

Un Congreso es mucho más que ciencia y conferencias, representa un reto su organización. Significa la oportunidad de concientizar especialmente en las nuevas generaciones la necesidad de nutrir optimamente a los pacientes, de crear el networking que promueva el desarrollo, trabajando en la interdisciplinariedad, ampliar la visión de los asistentes y el generar oportunidades impulsando nuevos y valiosos paradigmas.

 
FELANPE 2018 fue el colofón de muchas actividades y adversidades que requirieron redoblados esfuerzos, decisiones y acciones que promovieron la evolución hacia una Federación más estructurada, sólida y profesional para impulsar la Nutrición Clínica en toda América Latina. En Guadalajara, México, se reunieron más de 2600 congresistas que de la mano con temas innovadores y más de 150 profesores de altísima calidad, lo cual en conjunto impregnó una huella entre los asistentes por la interacción dinámica, las experiencias académicas, sociales y personales vividas en un ambiente muy mexicano y fraterno, con el sabor de la bella Guadalajara. La satisfacción con el resultado fue manifiesta entre los asistentes.

 
Nos veremos en 1 año más en Guayaquil, Ecuador 2020. Nos espera una travesía, que, con seguridad y profesionalismo, debe permitir seguir construyendo juntos y proactivamente la ruta basada en las acciones de la Declaración de Cartagena y con cada vez más profesionales comprometidos en la excelencia de la práctica, la educación y la investigación de la Nutrición Clínica para beneficio de los pacientes.

 

Dr. Diego Arenas Moya

 

 

 


2019

De Declaraciones, Promulgaciones e Impactos

editorial

 

 

Sergio Santana Porbén

Sociedad Cubana de Nutrición Clínica y Metabolismo

 

En los últimos 15 años de existencia Felanpe ha promulgado 3 declaraciones que han servido para avanzar su plataforma filosófica e ideológica como comunidad de encuentro de los nutricionistas iberolatinoamericanos con alcance global. Por su orden de promulgación, estas Declaraciones han sido la de Montevideo (2005) sobre el “Compromiso de las Asociaciones y de las revistas científicas que conforman la Federación Latino Americana de Nutrición Parenteral y Enteral (FELANPE) y la Sociedad Latino Americana de Nutrición (SLAN)”, la de Cancún (2008) sobre el “Derecho a la Nutrición en los Hospitales”, y la de Cartagena (2019) sobre el “Derecho al Cuidado Nutricional y la Lucha contra la Malnutrición”. La letra de las declaraciones puede ser consultada en las ediciones de “Nutrición Hospitalaria” (órgano de SENPE) y la “Revista Cubana de Alimentación y Nutrición” (vocero de la Sociedad Cubana de Nutrición Clínica y Metabolismo).1-3

 

Siempre es conveniente regresar en la historia de la génesis de tales hechos. La Declaración de Montevideo fue firmada y promulgada por las sociedades representadas en FELANPE,  durante el X Congreso Latinoamericano celebrado en la ciudad-capital del Uruguay, y culminó un movimiento impulsado por el Dr. Jesús Culebras, en ese momento editor de “Nutrición Hospitalaria”, a fin de reforzar la publicación científica en América latina y la actividad de las revistas propietarias de las sociedades como repositorios naturales de la investigación en las ciencias de la Alimentación y la Nutrición que se hace en nuestra región. Un importante resultado de la Declaración de Montevideo fue el nombramiento de “Nutrición Hospitalaria” como órgano oficial de la FELANPE.

 

Por su parte, la Declaración de Cancún fue promulgada en la ciudad-capital del estado mexicano de Quintana Roó en ocasión del XI Congreso FELANPE con la presencia de las presidencias representadas en FELANPE, amén de testigos y acompañantes, y coronó ideas, pensamientos, propuestas y acciones de varios expertos y profesionales de la región ibero-latinoamericanos para ordenar, sistematizar, supervisar y gestionar los procesos de los cuidados alimentarios y nutricionales que se le administran a los pacientes atendidos en nuestros hospitales. La Declaración de Cartagena recién aprobada en Mayo de este año 2019 en la ciudad colombiana del mismo nombre hereda los principios y postulados de la Declaración de Cancún, los atempera a las nuevas realidades, e incorpora nuevas metas en aras de garantizar a todo paciente el cuidado nutricional que le es inherente por su condición humana de ser doliente y sufriente.

 

Una declaración es siempre un instrumento jurídico suscrito con fuerza vinculante que se propone intervenir un estado de cosas encontrado. Pero también una declaración es un documento firmado con buenas intenciones que no se realiza si no se crea un recurso para la implementación de las acciones previstas en el mismo, la divulgación de las mismas, la capacitación de los involucrados en la conducción de tales acciones, la gestión de los recursos, y la permanente evaluación del impacto.

 

En lo que toca a la Declaración de Montevideo, solo se puede concluir que la publicación de contenidos propios en las revistas del área es cuando más limitada y de pobre impacto, como fue atestiguado con una reciente investigación.4 Un intento para sacar (y sostener) una revista propietaria de la FELANPE, quedó trunco después de 4 números.5

 

Conforme con los objetivos de la Declaración de Cancún, se completó el estudio ENHOLA, que reveló el poco cambio ocurrido en el estado de la desnutrición hospitalaria (comparado con la situación descrita en el Estudio ELAN) y el estado insatisfactorio de los cuidados nutricionales que se administran al interior de los centros de salud. Las investigaciones completadas localmente también concluyen con los mismos resultados.6

 

¿Qué ha faltado?

 

A riesgo de pecar de absolutista (y con ello invito a la discusión y el intercambio de opiniones, pareceres y criterios), ha faltado la constitución de un ente suprarregional que se ocupe de la implementación y la gestión de los principios y postulados incluidos en la Declaración iniciática. Pero esta consideración nos impulsa a ir un poco más adelante. ¿Cómo se implementa y se gestiona tal ente? Todo logro humano implica esfuerzo, tiempo, dedicación, compromiso y pasión. También todo logro humano implica prioridades. Llegado el momento de pasar a la parte práctica de la implementación y gestión, debemos crear (construir) una entidad que se sume (incluya) dentro del organigrama de nuestra Federación. Ya ello implica cambios sustanciales en la estructura nuestra. La entidad que se construya debe ser poblada con expertos y profesionales que son convocados a trabajar pro bono por un tiempo limitado en esa dirección, balanceando sus agendas familiares, académicas y asistenciales. La renovación de los integrantes de tales entidades implica a su vez un movimiento continuo de captación, evaluación y entrenamiento de nuevos candidatos para que la entidad en cuestión se repueble armoniosamente y nunca se abandone el curso directriz. Y eso es precisamente lo que debería realizarse en la FELANPE para que los principios y postulados de las declaraciones suscritas no se conviertan con el paso del tiempo y la erosión histórica en letra muerta y papel carcomido.

 

Deberíamos beber de la experiencia de las otras organizaciones corresponsales de FELANPE en la administración de esfuerzos similares. Tales organizaciones han creado con el decursar de los años un aparato administrativo que se ocupa de la gestión cotidiana (solo atender y responder una lista de correos puede consumir entre 30 – 60 minutos siendo todo lo eficiente que se puede ser) y permite a los profesionales enfocarse en los asuntos estratégicos que una declaración conlleva. Hay que anotar también que una parte importante de los presupuestos de tales organizaciones se consume en el mantenimiento y refinamiento de tal aparato administrativo, y entonces los esfuerzos de los profesionales integrados dentro de la organización se conducen a generar proyectos que devengan utilidades y réditos que mantengan en pie este aparato administrativo. El punto que quiero hacer es que necesitamos un cambio de mentalidad (y por extensión de actuación) en cómo nos proponemos avanzar nuestras agendas (y en definitiva  con las declaraciones firmadas FELANPE avanza su agenda propietaria al igual que las organizaciones corresponsales) y llevarlas a vías de hecho, y en todo cambio de mentalidad siempre habrá una curva de crecimiento que nos insumirá sobre todo tiempo y energía.

 

Para bien, las cosas están cambiando. La Declaración de Cartagena ha sido seguida de todo un proyecto de divulgación, evaluación, capacitación, intervención y evaluación de impacto que nos permitirá voltear el presente estado de la desnutrición en los hospitales, proyecto éste conducido por personas competentes, comprometidas y dedicadas. Las experiencias que obtengamos de la Declaración de Cartagena serán activos valiosos para la consecución de empeños pasados (pero pendientes) y futuros.

 


 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

  1. Culebras JM, Gil A, García de Lorenzo A, Angarita C, Atalah E; et al. Compromiso de las Asociaciones y de las revistas científicas que conforman la Federación Latino Americana de Nutrición Parenteral y Enteral (FELANPE) y la Sociedad Latino Americana de Nutrición (SLAN). Nutrición Hospitalaria [España] 2006;21:2-3. Reimpreso en: RCAN Rev Cubana Aliment Nutr 2007;17(2):100-1.
  2. Castillo Pineda JC de la C, Figueredo Grijalva R, Dugloszewski C, Ruy Díaz Reynoso JAS, Spolidoro Noroña JV, Matos A; et al. Declaración de Cancún. Nutrición Hospitalaria [España] 2008;23:413-7. Reimpreso en: RCAN Rev Cubana Aliment Nutr 2009;19:12-9.
  3. Cárdenas D, Bermúdez C, Echeverri S, Pérez A, Puentes M, López L; et al. Declaración de Cartagena. Declaración Internacional sobre el Derecho al Cuidado Nutricional y la Lucha contra la Malnutrición. Nutrición Hospitalaria [España] 2019;36:974-80. Disponible en: http://dx.doi.org/10.20960/nh.02701. Fecha de última visita: 18 de Agosto del 2019.
  4. Frías-Toral E, Almazán Cárdenas C, Santana Porbén S. Sobre el estado de las revistas iberolatinoamericanas dedicadas a las ciencias de la alimentación y la nutrición. JONNPR J Negative Non Positive Results 2018;3:563-85. Reimpreso en: RCAN Rev Cubana Aliment Nutr 2018;28:107-24.
  5. Santana Porbén S. ¿Es necesaria una Revista Latinoamericana de Nutrición Clínica y Hospitalaria, Terapia Nutricional y Metabolismo? JONNPR J Negative Non Positive Results 2019;4:398-402. Disponible en: http://10.19230/jonnpr.2918. Fecha de última visita: 18 de Agosto del 2019.
  6. Gallegos Espinosa S, Nicolalde Cifuentes M, Santana Porbén S; for the Ecuadorian Group for the Study of Hospital Malnutrition. State of malnutrition in hospitals of Ecuador. Nutrición Hospitalaria [España] 2014;30:425-35.

 

 

 


2019

Invitación a una iniciativa Latinoamericana

editorialCon la idea de transmitirles a todos una propuesta de trabajo, investigación y desarrollo que pudiera escalar hasta una iniciativa aceptada por la FELANPE escribo la presente columna:

La Medicina en general, y la especialidad de los Cuidados críticos en particular, han atravesado un umbral evolutivo en las últimas décadas, llevadas a este lugar por excelentes y muy dedicados investigadores que con sus descubrimientos e innovaciones cambiaron nuestro quehacer diario en las Unidades de Terapia Intensiva (UTI). Podríamos citar entre ellos a Amato, Van de Bergher, y Rivers, entre otros muchos, y sin pretender agotar la lista para no herir susceptibilidades. El accionar de estos profesionales logró normatizar y protocolizar numerosos tratamientos, lo que llevó a la homogeneización de los mismos para, de esta forma, mejorar los resultados. Esto ha ido también de la mano de grandes iniciativas internacionales que han buscado implementar (también dicho como “trasladar”) dichos conocimientos en (hacia) “bundles” o “paquetes de medidas”.

Por “paquete de medidas” (que en inglés aparece como “care bundle”) nos referimos a varias prácticas clínicas basadas en evidencias, y que están relacionadas con un proceso especificado de atención. Esto es: si tales prácticas se llevan a cabo juntas y/o simultáneamente, éstas deberían producir un resultado sinérgico. Por lo tanto, todas las medidas incluidas en el paquete deben aplicarse cronológica-, secuencial-, regular-, y sistemáticamente (en fin: todos los días) durante el cuidado del paciente. De esta manera, un “paquete de medidas” se convierte en una forma estructurada de mejoría de los procesos de atención conducidos en el paciente.

Para cualquier profesional de los cuidados críticos es más que conocida la “Surviving Sepsis Campaign”, una de las iniciativas internacionales más importantes en este sentido, que buscó primariamente disminuir la mortalidad por sepsis al 25%. La campaña no logró el objetivo (tal vez la meta era muy ambiciosa ante un conocimiento de la sepsis revelado en el transcurso de la misma que se hizo complejo y multidimensional), pero sí logró difundir una forma de trabajo organizado, con objetivos claros, y con paquetes a cumplir dentro de una cronología de tiempo clara. Hoy en día nadie se atrevería a tratar la sepsis sin seguir las pautas impulsadas por dicha campaña.

Podríamos citar otros ejemplos de procesos de cuidados conducidos por paquetes de medidas, como la prevención de las infecciones asociadas a catéter y de la neumonía asociada a la ventilación mecánica, junto con otras que han tenido una difusión adecuada mediante campañas de mayor o menor impacto.

En relación a lo planteado anteriormente es alarmante que,  en lo que respecta al soporte nutricional (SN), no se haya tenido el mismo accionar. No se han desarrollado paquetes de cuidados, ni campañas,  para asegurar la conducción del SN en las UTIs basada en la mejor evidencia disponible. Esto es aún más preocupante cuando Heyland demostró en su trabajo ACCEPT que el soporte nutricional de “Calidad” (y enfatizo la mayúscula) mejoraba los resultados clínicos.

Pocas y modestas iniciativas se han propuesto para poner el SN en el centro del manejo del paciente en la UTI. Se puede mencionar al FAST-HUG, donde la “F” (por feeding) funciona como un recurso para recordarle al profesional que debe alimentar al paciente crítico. Está de más decir que el FAST-HUG es un pobre recurso, muy criticado, que se usa para recordar que hay que nutrir, que hay que tratar el dolor. ¿Es necesario que se nos recuerde eso? ¿No debiera ser algo más que obvio? Ningún médico se olvida cuándo usar las drogas vasoactivas, ni cuándo usar antibióticos en un paciente séptico.

Por todo lo anterior, es la opinión de este profesional que suscribe la columna que en Latinoamérica debiéramos aunar criterios y esfuerzos para organizar una iniciativa que busque desarrollar e implementar un paquete de medidas tendientes a normatizar el accionar de los profesionales de la salud en la UTI respecto al SN. Continuando con esta idea, creemos que es imprescindible un “paquete de medidas” para garantizar el correcto SN en la UTI. Este “paquete” debe contar con la menor cantidad posible de elementos (todos ellos científicamente sólidos) que, cuando se apliquen de manera simultánea y continua a lo largo del tiempo, den los mejores resultados, lo que ciertamente no ocurriría si se les aplica por separado.

 

Este proceso de armado de un paquete de medidas de SN debe estar inserto en un proyecto general de mejoría continua de la calidad dentro de las unidades de cuidados críticos. Y debiera abarcar toda la complejidad del paciente crítico, con la implementación de pautas de acción trazables a la mejor evidencia disponible, para que los equipos de atención médica sepan cómo actuar en cada momento de la evolución del paciente, y aprovechar todas las oportunidades posibles para el inicio temprano, y la conducción ininterrumpida, del SN en el paciente críticamente enfermo.

 

Asimismo, se debe buscar la implementación de sistemas de control y garantía de la calidad para que las intervenciones nutricionales contribuyan al cumplimiento continuo de las prescripciones realizadas. Es importante hacer notar que la explotación exitosa de las tecnologías de SN exige la capacitación constante del personal de salud en su implementación y conducción.

 

Los trabajos de investigación producidos en los últimos años han abordado problemas segmentarios del SN (inicio temprano, consumo de energía, consumo de proteínas, y demás) o tratamientos específicos (inmunonutrición, glutamina, antioxidantes, aceites de pescado, y otros), esperando que estas intervenciones por sí solas mejoren los resultados en nuestros pacientes. Las últimas guías publicadas por las sociedades científicas han avanzado a través de este sistema de análisis de componentes para justificar sus recomendaciones, pero ninguno de ellos discute cómo las acciones e intervenciones de un SN bien desarrollado, e integradas dentro de un paquete, podrían impactar los resultados y la supervivencia de pacientes críticamente enfermos. Si nuestra intención es instalar el SN en el núcleo de las acciones de salud realizadas sobre el paciente, entonces se debe implementar un programa de intervención a tipo “BUNDLES” para la prevención y el tratamiento de la desnutrición y sus consecuencias en la UTI.

Y emulando a Rubén Darío, padre de la corriente literaria que fue después reconocida como el “romanticismo”, y que logró invertir el flujo de las influencias literarias, acostumbrados (como estaban) los escritores de esa época en copiar las ideas originadas en la Europea; e impuso su corriente a los círculos del viejo continente, sabiendo que suena a utopía:  ¿No sería éste el momento de que nuestros trabajos de investigación influyan sobre las corrientes anglosajonas y europeas?; marcando el concepto de que hacer el trabajo bien es más importante que solo implementar medidas aisladas (y asumiendo el autor de la columna el subrayado de la frase).

 

 

Autor: Dr. Andrés Martinuzzi


2019

TERAPIA NUTRICIONAL CON CALIDAD

editorial

La Federación Latinoamericana de Terapia Nutricional, Nutrición Clínica y Metabolismo (FELANPE) ha tenido a lo largo de los años un horizonte, que nunca ha abandonado: la EDUCACIÓN. Su objeto es desarrollar la capacidad intelectual, moral y afectiva de los profesionales para poder llegar a los pacientes y a la comunidad de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenece.

Para ello, su preocupación es conservar y transmitir las verdades sistemáticas que son tan esenciales para el progreso de la sociedad, porque, al final del camino, el objetivo de enseñar no es meramente solo el de comunicar conocimiento, sino que el aprendiz se adueñe de éste.

Teniendo  en  cuenta  que  la  FELANPE  está  constituida, principalmente,  por  cuatro  disciplinas (o profesiones) diferentes: médicos, nutricionistas, enfermeras(os), y farmacéuticas(os); y  que, como decíamos,  uno  de  sus  objetivos  es  impulsar  y  fomentar  la  educación, ha diseñado distintos cursos como el TNT (Terapia Nutricional Total) dirigido específicamente a médicos; el  Curso Interdisciplinario  de Nutrición  Clínica (CINC) cuyo objetivo es la interdisciplinariedad y que, además de las profesiones tradicionales, incorporó, en los dos últimos años, a terapeutas respiratorios,  físicos  y ocupacionales; fonoaudiólogos,  psicólogos  y  trabajadores  sociales; y por último, el Curso de Nutrición Pediátrica (CNP), cuyo objetivo, como su nombre lo indica, son los pediatras.

No contenta con estos logros, la Federación continua por este camino abierto de la Educación convocando para que cada disciplina organice sus propios cursos, y así como los médicos y los pediatras tiene el suyo, y el CINC intenta con su prédica que se formen grupos interdisciplinarios, hoy se está trabajando para que los enfermeros, los nutricionistas y los farmacéuticos tengan el suyo. Y nos preguntamos: ¿Por qué no también un Curso de iniciación que reúna a estudiantes del último año de las de las distintas carreras afines?

Hoy la FELANPE cuenta un grupo de gente convocados por la Dra. Dolores Rodríguez Veintimilla, su Presidenta, que asegura una período de inevitables éxitos basado en el trabajo a destajo y propuestas inteligentes; pero no debemos olvidarnos que el futuro también será promisorio, y está asegurado, dado que a la vuelta de la esquina nos espera la Sociedad Paraguaya de Nutrición, en la persona de la Dra. Any Ferreyra, que asumirá la Presidencia en el próximo período.

Latinoamérica está pasando por un período de crisis, con algunos valores morales esenciales olvidados, y con serias dificultades económicas, de lo cual se sale solo con más educación.

Termino este editorial con el presente párrafo tomado del propio Manual del CINC: “Teniendo  en  cuenta  que  la  FELANPE  está  conformada  por  cuatro  disciplinas  o profesiones  diferentes,  y  que  uno  de  sus  objetivos  es  impulsar  y  fomentar  la  educación  dentro  de  sus  afiliados,  se  diseñó  el  CURSO  INTERDISCIPLINARIO  DE NUTRICIÓN  CLÍNICA  –  C.I.N.C.  dirigido  a  enfermeros,  farmacéuticos, médicos y  nutricionistas. Es  interés  de  la  FELANPE  asumir  el  liderazgo de  la  enseñanza  interdisciplinaria  de  la  Terapia  Nutricional,  no  sólo  al  nivel  de  sus países  afiliados  sino  de  América  Latina  en  general. Materializar  el  sueño  de  enseñar  a  Enfermeros,  Farmacéuticos,  Médicos  y  Nutricionistas  a  un  mismo  tiempo,  en  un  mismo  lugar  con  las  mismas  oportunidades,  ha requerido  perseverancia,  esfuerzo,  tiempo,  energía,  compromiso  y  voluntad. Sin  embargo en consonancia  con  la  globalización  y  la  transmisión  del  conocimiento,  se  consideró  necesario  ampliar  este  objetivo  a  terapeutas  respiratorios,  físicos,  ocupacionales,  fonoaudiólogos,  psicólogos  y  trabajadores  sociales  con el  fin  de  que  un  universo  mayor  de  profesionales  de  la  salud  reconozcan  y  repliquen la  importancia  de  la  nutrición  clínica. En este sentido,  la  clave  radica  en  la  utilización  de  un  lenguaje  universal,  el  “lenguaje  de  la  nutrición”,  que  es  donde  las distintas  disciplinas  convergen  y  donde  el  interés  se  hace común.

El CINC Pretende difundir la Terapia Nutricional con calidad, así como crear conciencia de trabajo interdisciplinario, mediante una metodología de enseñanza contemporánea: aprender a aprender, aprender a ser y aprender a hacer,  que motive a profundizar y por ello convertirse en la mejor opción para abordar, en forma dinámica y sencilla la terapia metabólica y nutricional desde la óptica interdisciplinaria” (fin de la cita).

Dr. Eduardo Ferraresi

La Plata

Argentina

Dirección Curso CINC

“La mente que se abre a una nueva idea jamás vuelve a su tamaño original”


2019

UNA CONVOCATORIA POR LA MEMORIA

editorial

Todos reconocemos en el Dr. Stanley Dudrick  a un campeón de la Nutrición Parenteral y por  extensión de la Nutrición artificial. Sus dos publicaciones seminales sobre la nutrición parenteral, una de ellas dedicadas a presentar la factibilidad de la nutrición parenteral exclusiva en una niña nacida con atresia intestinal, abrieron el camino a nuevos descubrimientos, innovaciones y conocimientos. En este punto, debemos tener  en cuenta que los trabajos de Dudrick culminaron una etapa de trabajo en su hospital base, pero ello no debe soslayar que otros equipos de trabajo laboraban  activamente para poner  a punto la nutrición parenteral como una terapia segura y útil. Consciente el mismo de que otras personas e instituciones jugaron un papel preponderante en el desarrollo y madurez de la nutrición parenteral, el Dr. Dudrick se ha propuesto un recuento exhaustivo de los orígenes, evolución y progresión de la nutrición parenteral en los EEUU primero, y el resto del mundo después.

Algunas de estas contribuciones  ya están disponibles en la literatura internacional. Y ello me trae al objeto de esta exposición. En este particular momento de nuestras vidas se impone rescatar la memoria de aquellos que trajeron a, e introdujeron en, nuestros países las técnicas de la nutrición parenteral, cómo las inculturaron, en qué pacientes las usaron, con qué medios las administraron, y qué experiencias obtuvieron con las mismas.

En lo que  respecta a Cuba, han aparecido recientemente en la Revista Cubana de Alimentación y Nutrición sendos artículos dedicados a la historia de la nutrición artificial en el país y los centros de mezcla parenterales, respectivamente.1-2 Pero estos son apenas apuntes para una historia más abarcadora, en línea con la aspiración del Dr. Dudrick. Por ello, exhorto a toda la comunidad iberolatinoamericana de nutricionistas  para que recauden estas memorias, y la documenten apropiadamente, como el legado que hemos de transmitir a las jóvenes generaciones.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Santana Porbén S. Sobre la historia de la Nutrición artificial en Cuba. RCAN Rev Cubana Aliment Nutr 2018;28(1):231-40.
  2. Santana Porbén S. SOBRE LA HISTORIA DE LOS CENTROS DE MEZCLAS PARENTERALES EN CUBA RCAN Rev Cubana Aliment Nutr 2018;28(2):505-9.

2019

DECLARACIÓN DE CARTAGENA

editorial

Del latín DECLARATIO, declaración es la acción y efecto de proclamar públicamente lo que otras personas ignoran o duda. Por lo tanto quienes conformamos FELANPE, proclamamos a la Comunidad mundial la importancia de la Declaración de Cartagena que suscribimos, en la cual se reconoce el cuidado nutricional como un Derecho Humano independiente del nivel de atención en salud, en acción contra las diversas clases de malnutrición y en particular la que está asociada a la enfermedad, convencidos de que una adecuada Terapia Nutricional puede corregir la malnutrición, mejorar el pronóstico de la enfermedad, la calidad de vida, disminuir las comorbilidades, la mortalidad y los costos en salud.

La pregunta viene a la mente: ¡Cómo impulsar el cumplimiento de la Declaración de Cartagena? La respuesta se concreta en 3 palabras. Conocimiento, Decisión y Perseverancia, enmarcados en una respuesta coordinada y con directrices claras en el trabajo a realizarse, pues su implementación podría contribuir con los Objetivos del Desarrollo sostenible de las naciones Unidas, lo que nos conduce al último punto en la Declaración:

Principio 13: FELANPE, comparte con sus organizaciones corresponsables la preocupación y la ocupación en cuanto a la intervención de las distintas formas de la malnutrición en virtud del impacto negativo que tiene sobre la salud de las personas, comunidades y sociedades. Como se ha expresado en múltiples ocasiones “ninguna persona es una isla”, y los objetivos deseados no se lograran si trabajamos cada uno por su lado. En tal sentido y con la firma y proclamación de la Declaración de Cartagena, FELANPE lidera un esfuerzo global para que finalmente la seguridad alimentaria y nutricional en los hospitales y sistemas de salud sea reconocida como parte indisoluble del éxito terapéutico y la gestión sanitaria global.

 

Dra. Dolores Rodríguez Veintimilla

Presidente de la Federación Latinoamericana de Terapia Nutricional, Nutrición Clínica y Metabolismo- FELANPE

1 2 3 5